El costo de no tener una ejecución elegante

La ejecución de la estrategia es en donde reside el éxito y crecimiento de una organización

Habiendo trabajado con organizaciones en diferentes países de América, sin importar industria o tamaño (desde startups hasta tras nacionales), constantemente la principal brecha que me comentan los ejecutivos es el hecho de que la gente simplemente no hace lo que tiene que hacer. Incluso hablamos de cómo saben qué es lo que hay que hacer, saben cómo se hace, y cuentan con los recursos para hacerlo; a pesar de esto, no se logran los objetivos. 

 

Seamos realistas, la ejecución de la estrategia es en donde reside el éxito y crecimiento de una organización. Tristemente, solo el 13% de las organizaciones tienen una buena ejecución estratégica. Después de preguntarle a más de 350 líderes en 9 países, solo el 2% confía en que se ejecutará entre el 80 y 100% de la estrategia. 

¿Por qué no logramos que la gente haga lo que tiene que hacer?

Todo Comienza con el Acercamiento

Existen tres formas de acercarse ante la ejecución estratégica: ejecución a base de PODER, ejecución porque entendemos que somos parte de un PROCESO y ejecución a base de PROMESAS.

1. PODER

El acercamiento esta visto como la jerarquía del poder en donde:

•La información sube.

•Las órdenes bajan.

•Haces lo que te dicen.

 

✔  A veces funciona.

 

❌  Genera Silos.

❌  Lenta.

❌  Depende mucho del liderazgo        de arriba.

2. PROCESO

Existe un procedimiento que pasa por diferentes áreas de la organización y termina con el cliente.

✔  Bueno en alto volumen y   repetición.

✔  Conducen a esbelto.

✔  Mejoras Incrementales.

 

❌  Limita la innovación.

❌  No existen en SP500.

3. PROMESA

En esta perspectiva, la organización es una red dinámica de promesas que corre de arriba abajo en la jerarquía.

✔  Confieren flexibilidad.

✔   Genera entregas voluntarias.

✔   Agiliza ante el cambio.

✔   Buena para no rutinarias.

❌  Requieren tiempo para   generarse, mantenerse y   revisar.

El Problema de las Promesas

 

En la mayoría de las organizaciones, la mayoría de las personas, en la mayoría de las culturas, en la mayoría de los países… las personas hacen muy malas promesas.

 

Las personas a las que se les están haciendo las promesas, no sienten que puedes confiar en que las promesas se van a cumplir. Esto genera:

  • Duplicidad de tareas, 
  • Lo quieres hacer todo tú
  • Fricciones, 
  • Se pasan los tiempos de entrega
  • Perdemos oportunidades
  • Aumenta la falta de confianza

Menos del 50% de promesas son creíbles.

¿Cómo creamos una cultura en la que constantemente se hagan buenas promesas y se cumplan?

7 señales de una mala ejecución estratégica 

 

Existe una gran desconexión entre el plan ideado por el liderazgo y la estrategia de ejecución en el piso. Normalmente encontraremos unos de estos siete síntomas en una organización que podría mejorar su liderazgo ante la ejecución de la estrategia.

 

1. Falta de dirección clara y definida.

Problema: Si en tu organización hay un mundo de actividad, pero los colaboradores están ocupados simplemente por estar ocupados, quizás estas sufriendo de este problema. Como líder, toma un tiempo para preguntarle a tu equipo en qué están trabajando y porqué. Si el porqué detrás de su trabajo no se alinea con la estrategia o las prioridades de tu plan operativo, probablemente exista una oportunidad de clarificar la dirección y prioridades de la organización.

 

Solución: Al inicio de cada mes, ten una reunión con tu equipo diseñada para discutir los proyectos y prioridades del mes. Explica la importancia, el rol de cada uno ante esta prioridad, y cómo cada una contribuye a la ejecución estratégica. La comunicación temprana y constante es la clave para la claridad.

 

2. Mala comunicación entre los colaboradores.

Problema: Cuando los colaboradores fallan sistemáticamente al comunicarse entre los diferentes departamentos o áreas de la organización le llamamos “Mentalidad en Silos”. La mayoría de los proyectos abarcan diferentes áreas de interés, y requieren participación y coordinación a lo largo de la organización. Pero es común que cada departamento termine sus tareas en un proyecto y lo pasa al siguiente departamento, lo que nos lleva a que la mano derecha no sabe lo que la izquierda está haciendo. Esto resulta en retrasos, prioridades que no son atendidas, y una falta generalizada de cohesión. 

 

Solución: Los líderes deben encontrar formas de estimular  la comunicación entre los distintos departamentos en proyectos compartidos. Establecer reuniones regulares interdepartamentales, o implementar un sistema de registro de gestión de proyectos y ejecución estratégica con un tablero Kanban son maneras efectivas de combatir la Mentalidad en Silos. 

 

3. Continuamente entregamos tarde

Problema: La ejecución en tiempo de las iniciativas es primordial para tener una organización eficiente y efectiva. Cuando frecuentemente no cumplimos en los tiempos de entrega entre departamentos, y la organización se ha convertido en complaciente en cuanto al incumplimiento, todos vamos en una resbaladilla hacia el fracaso organizacional. La rendición de cuentas es importante, y los líderes deberían hacer todo lo posible por promoverla. 

 

Solución: Adicional a establecer tiempos de entrega claros y firmes, los líderes deben promover conversaciones con los grupos de interés con regularidad. Los tiempos de entrega no se cumplen comúnmente porque hay una falta de coordinación o algo que se perdió de vista. Al tener conversaciones abiertas y frecuentes sobre los entregables, los equipos pueden asegurarse de que todo va en buen camino para una entra a tiempo de la ejecución estratégica.

 

4. Falta delegación.

Problema: Lo que marca a un líder efectivo es su habilidad para movilizar y coordinar a los miembros de un equipo alrededor de objetivos compartidos. Cuando un líder puede dividir tareas de manera efectiva entre los miembros de un equipo, la velocidad en la ejecución aumenta incrementalmente. Pero cuando un líder siente que el o ella debe soportar la totalidad del proyecto, probablemente debido a una falta de confianza, toda la organización sufre. Ser una máquina coordinada y bien aceitada es la marca de una verdadera gran organización.

 

Solución: Los equipos deben de buscar segmentar las iniciativas grandes de largo plazo en pequeños proyectos incrementales y así ganar un entendimiento de lo que será requerido para una ejecución estratégica efectiva. Cuando las tareas pueden ser fácilmente identificadas, pueden ser delegadas fácilmente. Sin atomizar el plan, la delegación es extremadamente complicada.

 

5. Altos niveles de burocracia.

Problema: Comúnmente toma mucho tiempo para tomar decisiones, es un proceso arduo para tener aprobación de recursos, y es muy difícil navegar la “cadena de comando”. Las organizaciones no tienen que ser muy horizontales necesariamente para lograr eficiencia en su ejecución estratégica, pero el liderazgo debe de entender en dónde poner un alto cuando la es evidente que la burocracia está truncando el progreso organizacional.

 

Solución: Todo empieza cuando comunicamos nuestro plan estratégico, es importante que los líderes tengan una conversación sobre las acciones específicas que llevarán el plan a término. El objetivo debe ser el otorgar la mayor autonomía posible en las decisiones a los mandos medios, incluyendo la autoridad para aprobar presupuestos y reasignar recursos cuando sea apropiado. Reducir los límites antes de buscar ejecutar va a ahorrar una cantidad tremenda de tiempo en todo el proceso.

 

6. No hay consecuencias ante bajo desempeño o ante no entregar promesas.

Problema: Una realidad desafortunada de las organizaciones es que, en ocasiones, los empleados o equipos to pueden cumplir las expectativas dentro de un plan. Los líderes no deberían preocuparse sobre los fracasos en ejecución de iniciativas únicas, sino cuando el fallar en los entregables se convierte en algo sistémico; es importante que los grupos de interés catalizan alrededor de la reparación del problema de fondo.

 

Solución: Como se mencionó antes, una fecha de entrega que no se cumple ocasionalmente no es razón para una represalia grave. Sin embargo, cuando un empleado o un equipo continuamente falla en sus entregas, debe tomarse una acción. Considerando desde un coaching uno a uno o sesiones de remediación, hasta reasignación a otras prioridades organizacionales. Lo más importante que puedes hacer es actuar, ignorar el problema muy seguramente tendrá consecuencias más graves.

 

7. Cambios excesivos en prioridad estratégica.

Problema: Este quizás sea el síntoma que más destruye la moral de la organización y la ejecución estratégica. Cuando el liderazgo adopta la mentalidad del “sabor del mes”, refiriéndonos a que toman decisiones de cambiar la estrategia basada en instintos en lugar de datos empíricos; los empleados pueden sentirse confundidos, frustrados y poco apreciados. Cuando un plan es comunicado a los miembros de una organización, es importante dejar que corra su curso, y y así muchos colaboradores están trabajando fuerte por cumplirlo. Cuando las prioridades cambian frecuentemente, el retrabajo se vuelve un lugar común y se desperdicia tiempo.

 

Solución: En términos simples, cuando hagas un plan, mantenlo por lo menos durante un trimestre antes de cambiar el rumbo. Al menos de que exista evidencia irrefutable de que el cambio es necesario, los líderes deben siempre tener cuidado sobre cambiar la dirección basándose en impulsos o instintos. La paciencia es importante en toda la organización, especialmente cuando hay muchas personas involucradas en la ejecución de la estrategia de elementos complejos del plan. El éxito toma tiempo – así que asegura que tu proceso de toma de decisiones sigue este tenor.

Categories: Liderazgo

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